“Quand on partait de bon matin, quand on partait sur les chemins” (“Cuando salíamos de buena mañana, cuando salíamos por los caminos”). El cantante francés Yves Montand adoraba su bicicleta. Igual que tú. Y este año estás decidido a lanzarte al alquiler de bicicletas, clásicas o eléctricas. “Sí, pero”, te dice esa vocecita en tu cabeza. ¿Y si hiciera falta una formación, un título, para abrir una tienda de bicicletas? Lokki te ayuda a hacer callar al duendecillo que te quita las ganas.
Bicis, bicicletas, burras, cacharros, tandems. No sueñas con otra cosa por las noches. Un océano de radios. Un tsunami de ruedas. Una cascada de cascos, de los más de diseño a los más ligeros. Una avalancha de llantas de todos los colores y tamaños, colgadas del techo de la bonita tienda cuya decoración ya has imaginado hasta el último detalle.
Porque la decisión está tomada. En 2023 abres tu tienda de bicicletas. Para algunos, es el deseo de vivir por fin de una pasión devoradora por las dos ruedas, nacida cuando, con apenas un palmo de altura, te dabas tus primeros batacazos en las curvas del camino de casa.
Para otros, es el olfato emprendedor, las ganas de invertir en un sector que sabes que tiene futuro. Es verdad que se ha vuelto difícil ignorar esta “transición ciclista”, iniciada hace una decena de años y que literalmente explotó con la crisis sanitaria (incluido el alquiler de bicicletas, dicho sea de paso).
El alquiler de bicicletas, un mercado con futuro

“2021, el año de la bici”, titulaba ya hace dos años el periodista de Le Monde Olivier Razemon, autor del blog “L’interconnexion n’est plus assurée” sobre movilidad sostenible, recordando que nunca se había hablado tanto de la bici, ni trabajado tanto por ella, en toda Francia. Pero ¿por qué tanto amor? Para el periodista, este boom es fruto de la combinación de 3 factores:
- La explosión de la demanda ciudadana, deseosa de adoptar un modo de vida menos costoso para el medio ambiente, que permitió el surgimiento y la estructuración del movimiento Pro-bici, cuyo objetivo es hacer la bici accesible a todos y a todas.
- Una inversión masiva del Estado francés (plan nacional de la bici, construcción de pasarelas, carriles, cruces y aparcamientos específicos) pero sobre todo de cargos electos como Nicolas Mercat, Boris Ravignon o Isabelle Lesens. Prueba de que la bici interesa a todos los niveles, en junio de 2022 se creó una Alianza por la bici que reúne a usuarios, administraciones locales y agentes económicos. Su objetivo es poner en valor el potencial económico, social y sanitario de la bici.
- La multiplicación de estudios, análisis y artículos universitarios y académicos sobre el tema, como la tesis del urbanista Clément Dusong sobre el auge de la bici en las afueras de París, o la guía “Rendre sa voirie cyclable” (hacer las calles aptas para la bici) del Cerema. Estos textos defienden una “transición ecológica basada en una sobriedad serena” y buscan identificar las oportunidades de este sector en plena ebullición.

¿Hace falta un título para abrir una tienda de bicicletas?

Así que no, no te has equivocado de camino. Los mercados de la bici, de la bicicleta eléctrica y del alquiler de bicicletas están en pleno auge. Pero para abrir tu tienda de bicicletas o de bicicletas eléctricas, ¿hace falta un título, una formación?
No hace falta tenerte más tiempo en vilo. No. En Francia no es obligatoria ninguna formación ni título para abrir una tienda de bicicletas. Tienes derecho a abrir este comercio igual que podrías vender anchoas de Uzbekistán. Las únicas reglas que rigen tu proyecto son en realidad las de cualquier actividad comercial:
- estudio de mercado,
- análisis de la competencia,
- plan de negocio,
- elección del concepto comercial,
- elección de la forma jurídica de tu empresa,
- ubicación del local…

La formación, una ventaja para abrir una tienda de bicicletas

Dicho esto, si no quieres quedar como un novato cuando un cliente fanático del Tour de Francia te pregunte por el origen de los cuadros de tus bicis, si crees que “VAE” solo es el sistema francés para convalidar la experiencia profesional por un título (en francés también son las siglas de la bicicleta eléctrica), o si quieres reparar tú mismo tus bicis, existen formaciones dedicadas al oficio de la bici, que en Francia puedes financiar con tu cuenta personal de formación (CPF). Por ejemplo:
- Sup de Vélo, que ofrece ciclos formativos (con o sin titulación) para responsables, vendedores y técnicos, en formación continua o en alternancia (contrato de aprendizaje).
- Institut de formation de vélo, que forma a monitores y guías profesionales y a mecánicos y mecánicas de bicicletas. Muy útil si quieres ofrecer algo más que el alquiler sin más, como paseos turísticos o excursiones deportivas.
- CNPC, una escuela dedicada al 100 % al comercio y la industria del deporte (varios campus en Francia), que forma a futuros técnicos, comerciales y responsables del sector deportivo, en formación inicial, en alternancia o en formación continua.
💡 A tener en cuenta: comprueba que la formación cuenta con el sello Qualiopi (la certificación de calidad francesa para centros de formación) y no dudes en llamar al centro para saber más sobre los programas y los títulos que imparte. Piensa también en contactar con antiguos alumnos a través de las redes para asegurarte de la seriedad del centro.



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